Sitios web · Nota 12
Qué preguntar antes de pagar una web
Seis preguntas que facilitan comparar un presupuesto.
Un presupuesto de web puede parecer claro hasta que llegan las preguntas pequeñas: ¿quién escribe los textos?, ¿qué pasa con el dominio?, ¿quién puede cambiar un precio?, ¿cuándo se considera terminado el trabajo? Pregúntalo antes de pagar.
Empieza por la tarea de la web. ¿El visitante debe llamar, reservar, pedir o enviar una consulta? Anota la información que necesita antes de hacerlo. Una web pequeña que responda bien puede servir más que otra con muchas páginas genéricas.
Pide al proveedor que enseñe:
- El mapa de páginas y las acciones reales del cliente, incluido lo que ocurre después de enviar un formulario.
- Qué textos, imágenes, traducciones y avisos legales entran en el precio. ¿Quién revisa nombres, precios, horarios y afirmaciones antes de publicar?
- Una vista en móvil y una prueba con teclado: contraste legible, campos con etiqueta y un caso real de error. La accesibilidad exige pruebas y un plan para corregir, no una insignia.
- Quién posee dominio, hosting, analítica, código y contenido editable. ¿Cómo recibes una copia si termina la relación?
- Trabajo inicial frente a costes mensuales: dominio, alojamiento, correo, plugins, reservas, mantenimiento y cambios futuros. ¿Qué licencias de terceros pueden cambiar de precio?
- Una prueba de aceptación escrita: páginas, enlaces, formularios, idiomas y dispositivos que deben funcionar antes de lanzar; quién corrige defectos del alcance y durante cuánto tiempo.
El presupuesto también necesita un límite. Una página nueva o un flujo de reservas no es necesariamente una corrección de errores. Acordad cómo se presupuestan y aprueban los cambios antes de empezar. Si hay anticipo, el contrato debe decir qué cubre y qué pasa si el proyecto se detiene.
Antes del lanzamiento, intenta contactar a la empresa por su propia web. Prueba un campo incorrecto, una conexión fallida y un móvil lento. Comprueba dónde llega la consulta y quién la responde. Guarda una referencia inicial para comparar después las consultas útiles, sin prometer posiciones en Google ni ventas que nadie controla.
La mejor pregunta puede ser: «¿Qué tengo que entregaros o decidir todavía para que podáis terminar?». Un buen proveedor sabe responderla con claridad. Conviene saberlo antes de la primera factura.
Guía práctica; no sustituye asesoría legal ni una auditoría de accesibilidad.
¿Quieres ver cómo sería en tu negocio? Cuéntanos cómo trabajas hoy y te daremos una respuesta honesta.